Evaluación de riesgos

Muchas veces nos encontramos ante la situación de evaluar los riesgos que tenemos en  nuestros parques o instalaciones y viene la gran pregunta ¿por dónde empiezo? ¿esto se considera riesgo? ¿aquello se considera riesgo? A continuación os arrojamos un poco de luz sobre el asunto.

Realizar una evaluación de riesgos en la instalaciones es una tarea de crucial importancia para usuarios o trabajadores, es por ello que es un documento que no puede faltar en nuestros manuales de explotación.

¿QUÉ TENEMOS EN NUESTRO PARQUE?

Toda evaluación de riesgos debe comenzar por una identificación de los elementos que puedan crear riesgos a lo largo de su utilización, es decir, todas aquellas actividades que realicemos en nuestro centro.

  • Tirolinas
  • Rocódromos
  • Recorridos acrobáticos en altura
  • Etc..

¿QUÉ RIESGOS EXISTEN EN CADA ACTIVIDAD?

Una vez organizadas las actividades a las que se les va a realizar la evaluación, vamos a ver los riesgos que nos podemos encontrar por norma general:

  • Caídas al mismo nivel: se considerarán aquellos riesgos en los que el usuario o trabajador no caiga de más de cero metros, como por ejemplo en pasarelas en altura, que aunque el usuario no pueda caer al suelo, puede resbalar y caer en la propia pasarela.
  • Caídas a distinto nivel: serán todas aquellas caídas en las que el usuario o trabajador se exponga a un desnivel de más de un metro, provocando daños mayores en caso de ocurrir, como pueden ser en tirolinas o rocódromos.
  • Golpes y atrapamientos: el uso de las instalaciones y más aquellas que puedan tener elementos móviles, están expuestos a causar golpes o atrapamientos.
  • Quemaduras: generalmente en actividades con cuerdas y poleas, en caso de deslizarse pueden ocasionar quemaduras en las manos o piernas en caso de producirse un accidente.

LISTA DE RIESGOS

Por cada actividad de nuestro parque, deberemos analizar todos los riesgos que presenten, para que puedan evitarse o protegernos ante ellos. Para realizar una correcta lista se recomienda tener las siguientes recomendaciones:

Actividad 1:

  • Riesgo 1:
    • Evitado: SI / NO
    • Medida tomada:
  • Riesgo 2:
    • Evitado: SI / NO
    • Medida tomada:

Actividad 2:

Y así seguiremos hasta haber completado toda nuestra instalación.

EVITAR LOS RIESGOS

Como es evidente hay riesgos que no pueden evitarse, por lo que debemos protegernos ante ellos, como por ejemplo, con sistemas de seguridad anti-caida en tirolinas, redes textiles en pasarelas entre árboles, colchonetas en aquellas zonas donde puedan caerse o golpearse los usuarios.. etc

Cada medida que tomemos dependerá de los riesgos que tengamos, pero hay que seguir la siguiente norma: protección colectiva sobre protección individual, ¿qué quiere decir esto? Proteger con cascos, guantes, arneses, es decir, con EPIs en general, se realizará siempre y cuando el riesgo no se haya evitado de manera colectiva, como por ejemplo el uso de redes textiles en las pasarelas en altura, que protegen de igual manera ante una caida que un arnés, pero siempre debe prevalecer la protección colectiva frente a la individual.

Y, ¿YA ESTÁ?

¿Identificadas las actividades? Si, ¿Identificados los riesgos en cada actividad? Si, ¿Evitados los riesgos o protegidos frente a ellos? Si, ya está todo listo para continuar con nuestra evaluación, ya que una evaluación de riesgos, como toda protección de seguridad, es una actividad en constante evolución ya que las condiciones cambian por lo que el documento de evaluación de riesgos en parques de aventura, debe estar en continua revisión.

Dentro de este punto cabe destacar que las tareas de mantenimiento de las instalaciones juegan un papel importantísimo en materia de seguridad y de nada nos valdrá tomar medidas de protección ante riesgos si no llevamos un correcto mantenimiento de las mismas.

El INSHT recomienda realizar una tabla que enfrenta la probabilidad de un riesgo con la severidad del mismo pero, bajo mi punto de vista, a la hora de evaluar un riesgo en un parque de aventuras, deben considerarse que todos los riesgos pueden evitarse o en todo caso protegerse ante ellos, independientemente de la probabilidad con la que puedan ocurrir.

Aunque estas pautas os puedan ayudar, os recomendamos que acudaís a un experto ya que sabrá realizar dichas evaluaciones. En nuestra base de datos contamos con muchos de ellos, si necesitas algo relacionado con este tema, no dudes en contactarnos.

Autor: Tu Mosqueton

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