Un recorrido de 700 metros y un desnivel de 85 metros. Estas serán las cifras de la tirolina urbana más larga de Europa que acogerá, previsiblemente a partir de este verano, la ciudad de Cuenca.

El recorrido comenzaría en el mirador de aparcamiento del castillo dirección a la carretera de los Jerónimos, a unos 1.070 metros de altura. La duración del descenso sería de unos 30 segundos a una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora.

El proyecto se encuentra a la espera de ser aprobado por la autorización administrativa en la Gerencia de Urbanismo, aunque Sánchez se muestra optimista ya que Cuenca no sería la primera ciudad española en contar con este atractivo de ocio.